viernes, 18 de marzo de 2016

DISPARADOR INICIAL

La cultura se define como el conjunto de valores, creencias, principios y fundamentales que tienen en común un determinado grupo de personas. Al hablar específicamente de cultura tributaria, se alude a la información o desinformación por parte del ciudadano en tanto contribuyente, al cumplimiento forzoso o voluntario de sus obligaciones, en el marco de un contexto de solidaridad social. Por ello se puede hablar de países con elevado grado de cultura tributaria y otros con poca o nula existencia de la misma. La cultura tributaria es entonces un mecanismo de doble vía: I) En una se encuentran los contribuyentes, cumpliendo su obligación que tienen como integrantes de la sociedad, II) En la otra el Estado, haciendo (o debiendo hacer) el uso más honrado y claro de los dineros que los contribuyentes aportan en un marco de responsabilidad social y solidaria.  La verdadera cultura tributaria se refiere entonces a lograr el alcance del pago de impuestos por parte de los contribuyentes de forma voluntaria con la certeza de estar contribuyendo a un reparto equitativo de la riqueza y al mismo tiempo que sus aportes serán  utilizados de manera correcta por el Estado en uso de sus facultades. En el video que vemos a continuación, la A.F.I.P. a través de su Programa de Educación Tributaria, expresa sinteticamente el objetivo de la recaudación tributaria, creando conciencia en la responsabilidad de todos en el cumplimiento de las obligaciones fiscales para lograr una economía más justa y solidaria

No hay comentarios:

Publicar un comentario